El móvil vibra, ¿es ella?. Mierda, es la alarma, ya empezamos mal el día. Me levanto, me ducho, desayuno mientras me dejo secar el pelo. Después me voy a mi habitación a vestirme, ¿qué puedo ponerme? Empezaré por lo fácil... ¿Botas? No, mejor mis "botines". Y mis nuevos pitillos negros... Junto con mi camiseta nueva igualmente de un color algo verdecillo y suelta, de manga larga. Pienso que me estoy dando al consumismo ahora, no sé. Cojo el móvil y miro si hay alguna llamada, por desgracia no hay nada; el ipod y sus cascos, miro su batería y está llena; el monedero, miro el metrobus y me quedan tres viajes sólo. Busco mi chaqueta, tirada en la cama, que raro. Miro a ver si está en ella el tabaco, está, aunque sólo queden 2 cigarros. Me lo guardo y salgo por la puerta, mi madre me acerca al metro.
Cojo el metro, pero ésta vez en laguna. Cinco paradas después, tras hacer el transbordo en P. Pío llego a Plaza. Son las once en punto. Lo cierto es que no había quedado a una hora en concreto, pero ya que me acercaban a un metro no quería desaprovechar la ocasión.
No hay nadie allí esperándome obviamente, así que ando hacia la Arena por dar una vuelta antes de entrar en el Starbuck's. Me enciendo un cigarro según cruzo el paso de peatones dirección quiosco. Llego y le pido Black Devil, pago y me marcho a dar mi vuelta. Ya llevo dos euros con ochenta céntimos gastados.
No hay nadie o al menos no veo a nadie, tampoco es que me fije mucho... Llego al Starbuck's y apago el cigarro, entro y pido mi café. Cuatro con veinte euros más, gastados. Me lo dan, le pongo azúcar y recuerdo que nunca le gustó a ella que hiciera eso, era una locura. Medio sonrio y subo a buscar un sillón arriba, encuentro uno, me siento y doy un toque a mi amiga. Espero mientras doy algunos sorbos al café.
Llega mi amiga, hablamos, me abraza. A veces me asusta que hable como yo, pero me hace sentir cómodo. Hablamos más, apuro el café y nos marchamos. Vamos hasta el césped, nos sentamos. Le doy el último cigarro de mi primer paquete de tabaco a mi amiga y yo abro el segundo para fumarme uno también. Me tumbo a ver el cielo. Nubes, eso es lo que hay y lo que llevo viendo hace varios días. Escucho el viento y me aulla que haga caso ha ese pensamiento que tengo desde que cogí ese tren por última vez...
Me despido y me marcho a casa. Me voy con mis padres y mis hermanas a comer. Como en un sitio al que espero no volver nunca y me voy con mi padre a casa. Paso el resto de la tarde tirado en la cama esperando que pasen las horas, una tras otra....
Me habría gustado recibir un toque tuyo o algo así.
El mundo sigue mal hecho.....
.Z.
No hay comentarios:
Publicar un comentario