M - ¿Qué me queda sino llorar?
D - Nada.
M - Entonces dejame sangrar a gusto mis penas, dejame que la oscuridad tome forma y dejame diluirme en ella.
D - Volveré pronto. Y cuando suceda, te llevaré conmigo definitivamente.
M - Que así sea. Por ahora se queda en tablas.
D - No te acomodes, hijo del viento....
.Z.
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